CUANDO TU PERRO TE DEJA EN LA CALLE

Sé que hay mascotas bien entrenadas, no hay duda que las que vemos en Internet son de lo mejor y más vistoso, graciosas también, pero lo que me tiene desconcertado es como el perro de nuestra casa se tomó una pequeña venganza con los que estábamos en la casa. Muchas veces, para acostumbrarle al frío o porque lo hemos bañado y hay que esperar a que se seque antes de que nos ponga el suelo empapado, lo dejamos en la calle, en el patio para ser más exactos y claro, ciertas veces casi le cerramos la puerta en las narices. Lo gracioso de esta historia es que estábamos preparándonos para tirar la basura y mientras sacábamos las bolsas del día anterior, nuestro querido Fuyur, así se llama el bicho, decidió ayudarnos con todo ello, sobre todo en el momento en que en un arrebato de locura, y estando los tres compañeros de piso fuera,  nos cerró la puerta de casa. Nosotros pensamos: “Que gracioso el perro como ha empujado la puerta” lo que no nos pareció tan gracioso fue cuando comprobamos que ninguno de los tres que allí estábamos teníamos llaves de casa. Tres humanos, dejados en la calle por un perro que ni siquiera llega a los 10 kilos.

Como una cosa si estaba clara, cogimos y nos acercamos al conserje para que nos ayudara, la lástima es que ni el conserje estaba ni podíamos tener una copia de la llave a mano y claro, armados de nuestros teléfonos móviles, buscamos en Internet a un cerrajero para que nos solucionara el problema. El hombre, muy profesional, nos abrió la cerradura en un plisplas y cuando le contamos cómo fue la historia no paraba de reir, un cerrajero muy profesional, sí, pero también un graciosillo, no paraba de reír y más lo hizo cuando observó que el perro levantaba poco más que un palmo del suelo. Aunque la verdad es que le dimos pie a una buena historia para contar entre su círculo de amigos.

Así que amigos, nunca os fiéis de la lealtad de un perro, que por muy fiel que parezca, siempre tiene un instinto de venganza hacia vosotros por alguna mala acción que hayáis hecho o eso o lo hace por jugar, que siempre es la excusa para ese tipo de acciones.

Y si no os ha hecho suficiente gracia… os dejo con este video de perretes liandola

POLÍTICA DE PANDERETA

¿En qué momento hemos dado el paso en el que la política se ha convertido en un circo?
Pero circo en el sentido más estricto de la palabra, ya que hoy en día mucha gente enciende la tele para ver qué nueva gracieta ha hecho Pedro Sánchez, qué mala pasada le ha vuelto a jugar el subconsciente a Rajoy o de qué marca es la camisa que lleva hoy Pablo Iglesias.

El Congreso de los Diputados no tiene nada que envidiar a cualquier clase de instituto llena de adolescentes con las hormonas más revueltas que nuestro cambio climático, y es que los grititos, abucheos y faltas de respeto, de asistencia y de cordura en el hemiciclo, son más propias de un campo de fútbol que de un órgano de representación, pero por lo visto la gente se lo pasa mejor dentro de éste segundo.

villalobos-candyPara la historia quedarán las partiditas al Candy Crush de alguna presidenta, lo de llevar a tu hijo al trabajo sin ser el día de ‘lleva a tu hijo al trabajo’, las siestas, casi de pijama y orinal, que se echan muchos de nuestros diputados, las votaciones de ‘desinvestidura’ y las miradas que matan…

No tendremos Gobierno, pero ¿las risas que nos estamos echando? Entre los memes creados en el bendito Twitter, las medias verdades de ‘El Mundo Today’, y los vídeos manipulados de algún que otro programa de televisión se nos está haciendo incluso más llevadero esto de seguir con un índice de paro lamentable o con una deuda que sigue escandalizándonos.

Pero si todavía no has tenido suficiente, echa un vistazo a Valencia, que aquello sí que tiene delito, en todos los sentidos, y no sé si acabaremos viendo finalmente sentada en el banquillo a Rita Barberá, pero que vaya calentando por si acaso que convocada está, como cierto ex miembro de la Casa Real, como su mujer, y como la mayoría de sus coleguitas.caloret

This is Spain, por mucho que nos pese…

EL QUE LA SIGUE LA CONSIGUE

Y llegó el día.

Llegó el día en el que se puso fin a las bromitas
de Leonardo Di Caprio y su amor platónico por el Oscar, su relación enfermiza por conseguirlo y, más bien, nuestro humor absurdo hasta que lo ha conseguido.

Muchos dicen que no se lo merecía, que se lo tenían que haber dado en su momento sólo por aguantar el NO de Rose para subir a aquella tabla en la que cabían los dos, e incluso por el papelón de jovencito ricachón montado en el dólar, papel que curiosamente clavó.

A partir de este año decimos adiós a los memes de la cara de Leo luchando a vida o muerte con la estatuilla por llevársela a casa, a los de sus lágrimas inundando habitaciones por otro despecho del hombrecito dorado, y a las galas que ha tenido que tragarse rodeado de famosetes con smoking donde prácticamente todo el mundo te miraba por encima del hombro.

Imagino a Leo llegando a casa la noche de la ceremonia y explotándole la cabeza por no saber ni dónde colocarlo, aunque, siendo realmente sinceros, este año estaba cantado, la sorpresa hubiese sido que el Oscar lo hubiera ganado Matt Damon y éste se lo hubiese restregado en la cara a Di Caprio. Habría sido una sorpresa y algo raro, sí.

Los internautas ya están buscando nuevas víctimas para llenar el hueco que ha dejado el actor californiano, y con el nivel que hay en Twitter no creo que tarden demasiado, lo que sí es seguro es que nos queda todavía un año de bromitas post-Oscar a Leo.

Mención especial para el oso de ‘El Renacido’, como diría Piqué: ‘Contigo empezó todo’, y no le falta razón ya que muchos se atreven a decir que el premio tendría que haber sido para el animalito, el oso, a quien ya le han salido nuevos papeles y no descartamos que tarde menos que su compañero de reparto en llevarse la estatuilla a casa, o a la jaula.

¿QUÉ HA SIDO DE LOS ASCENSORES?

Aviso importante a la población: los ascensores ya no son lo que eran.

¿Quién no ha montado en el ascensor de su bloque hace unos años y debatía por el calor sofocante que estaba haciendo este invierno y las rachas de frío polar en pleno julio?

Recuerdo cuando bajaba la basura y el ascensor se detenía en el cuarto para que entrase el típico vecino con ganas de cháchara y en cuatro pisos te habían convalidado la carrera de meteorólogo, o de periodista deportivo o incluso de politólogo si el del cuarto se atrevía a sacar el tema del paro.

ascensor-telePues bien, el culpable de que ya no sepamos ni con quién bajamos o subimos en el ascensor es el señor Smartphone. Antes cerrabas la puerta del ascensor rápidamente si no te apetecía mantener una conversación en ese pequeño habitáculo del diablo, hoy en día te da igual porque en cuanto ese vecino ponga un pie dentro, tú sacarás tu teléfono móvil y revisarás el tiempo que va a hacer mañana, a qué hora juega el Atleti este finde o cuándo tendremos nuevas elecciones.

Con lo bonito que era acariciar al perrito de la del sexto y preguntarle ¿qué raza es? Para a continuación confirmar que era un chucho. ¿Y ahora? ¿Ahora qué? Ahora seguramente apartes al perrito con el pie para que no te desconcentre de la partida del Candy Crush que tienes casi pasada y ya no sepas si la del sexto perdió el habla en algún momento de su vida porque no se ha dignado a darte ni los buenos días. Tú a ella tampoco, claro, que tienes cosas más importantes en las que centrarte ahora mismo.

En mi edificio se han llegado a producir momentos de tensión realmente bizarros cuando te toca entrar en el ascensor sin batería en el móvil y ahí aparece  otro vecino, de avanzada edad, probablemente sin saber siquiera qué es un móvil, y entonces comienzas a mirar al techo, a los numeritos que indican el piso por el que vas como si aquello fuese una cuenta atrás en cámara lenta, muy lenta… Eso sí, aquel día por lo menos sueltas un ‘hasta luego’ que te hace pensar que ya has hecho la buena obra del día.